martes, 26 de septiembre de 2017

Food Revolution 5.0




Durante una estancia reciente en Hamburgo tuve la oportunidad de visitar la exposición Food Revolution 5.0 en el Museo de Arte y Comercio (http://food.mkg-hamburg.de/en/exhibition/), dedicada a la reflexión sobre el mundo de la alimentación y la alimentación en el mundo, con propuestas que reclaman una reorientación de cómo producimos, distribuimos y consumimos alimentos.
Uno de los ejes transversales que acompaña a muchas de las propuestas exhibidas es el énfasis en construir una mayor proximidad entre la producción y el consumo. Los alimentos de proximidad y el fomento de este contacto directo entre consumidor y producción se convierten en propuestas organizativas de novedosos canales de distribución en la agricultura periurbana y reclaman un cambio en nuestras pautas de alimentación, otra “gastrosofía” tendente a incorporar la estacionalidad y procedencia cercana de la producción en nuestras elecciones en el punto de venta.
Y a la vista de los folletos de promoción de las tiendas de descuento alemanas, no se trata simplemente de simulacros utópicos en la cabeza de unos pocos, porque el marketing de estos gigantes de la distribución masiva utiliza activamente el alimento del entorno próximo como reclamo. Como reza el siguiente buzoneo de agosto 2017: “es importante saber de dónde viene; tenemos más frutas y hortalizas frescas de tu región que las demás cadenas de descuento”.
Y todo ello también se manifiesta en cómo se organizan los propios consumidores. Entre los links que recomienda el catálogo de la exposición, hay uno que nos lleva a la asociación de los “Salvadores del Tomate” (https://www.tomatenretter.de/). Se dedican a recuperar sabores de antaño en sus huertos.
Esta “ola de proximidad”, la revalorización de los alimentos locales, ¿nos llegará a Canarias? ¿De manos de quién? ¿O ya ha llegado?


D.G.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Vendimia excelente: parámetros de calidad


Inmersos en vendimia, se han recogido más de 700 mil kilos de uva, elaborándose en la actualidad la nueva añada de vinos, que estará en el mercado en un mes aproximadamente. Las uvas para blancos, como listán blanco, gual y albillo criollo, son las primeras que se han vendimiado, con un adelanto de entre 15 y 20 días, al igual que ocurrió con las tintas, como baboso negro, tempranillo y listán negro. La escasez de lluvias y las elevadas temperaturas veraniegas han hecho adelantar la vendimia, amén que la salud del viñedo sea perfecta y que la uva recogida sea de mejor calidad. Los primeros mostos y vinos presentan buena intensidad colorante en tintos, con grado de alcohol moderado, buena acidez y matices de frutas frescas. La cata en rama de los primeros blancos y tintos hacen prever una cosecha de calidad excelente.

La concienciación del viticultor para cuidar el cultivo en todas las fases de producción, es primordial para obtener una uva de la máxima calidad, cualidad que repercutirá no solo en el precio de la misma, sino en la posterior calidad del vino.


F. D.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Vendimia épica de montaña en Tacoronte-Acentejo

Espectacular trabajo el que se realiza en la zona lagunera de Anaga

La vendimia en la comarca vitivinícola Tacoronte-Acentejo ha comenzado con los mejores augurios posibles. El ciclo de la vid llega a su momento cumbre con parámetros históricos. Las pausadas lluvias invernales unidas al constante clima veraniego tenido en la comarca desde el pasado mes de mayo permiten una recolección de uva con características fabulosas en el campo. Se recogen ahora los frutos de las muchas horas de trabajo y atendimiento del viticultor a sus viñedos. Esta añada promete ser histórica.

Las zonas bajas y medias de la comarca ya están de lleno metidas en vendimia. Un ejemplo significativo, como ilustra la imagen, se da en el municipio de La Laguna, concretamente en El Batán, donde ya se escucharon los primeros cortes de racimos de uva con destino a bodega adscrita a la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo. Principalmente se vendimiaron las variedades Listán Negro y Negramoll Negro con excelentes resultados. Esta zona lagunera –Cuevas de Lino–, con pronunciada pendiente, geografía accidentada y microclima acentuado, también es pionera en la certificación del término “viticultura de montaña”; y no es para menos, ya que, en este territorio excepcional la viticultura de montaña es una realidad constante como se puede apreciar.

Santi S.


miércoles, 2 de agosto de 2017

“Deshojar, despojar, exfoliar”


Mediante esta técnica consistente en eliminar 4 ó 5 hojas basales en la zona de los racimos, aumentando la exposición solar de los mismos  y facilitando una mayor aireación y porosidad, reforzamos sobre todo la defensa frente a las distintas podredumbres, especialmente la Botrytis. Reducimos condensaciones de agua y conseguimos microclimas térmicos menos favorables a la podredumbre y oídio, mejorando a su vez la accesibilidad de los tratamientos fitosanitarios.

En zonas cálidas, se debe contribuir a atenuar los excesos térmicos mediante la aireación y mantener los racimos bien iluminados pero no sobreexpuestos a la radiación solar. En zonas frías, igualmente, hay que obtener un microclima más luminoso y aireado que contribuya a mejorar las condiciones térmicas generales y facilite el metabolismo del racimo.


Por último, tener en cuenta, que las variedades presentan sensibilidades y exigencias muy distintas que debemos valorar en cada caso.

martes, 18 de julio de 2017

Los próximos 25 años: algunos retos

La Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo está celebrando este año sus primeros 25 años de vida; fechas que invitan a contemplar el camino recorrido y  propensas a la nostalgia que provoca el echar la vista atrás. Pero también debería ser momento para dirigir la mirada hacia el horizonte al que nos dirigimos. Seguro que muchas cosas cambiarán en los próximos 25 años en el sector del vino y también para Tacoronte-Acentejo. El futuro es incierto, pero no totalmente imprevisible, y convertir la incertidumbre en riesgos calibrados y conocidos exige la reflexión en torno a la información disponible sobre las tendencias en marcha. He aquí una selección, más algunos interrogantes que les acompañan:

1.    El cambio climático seguirá su inexorable camino, con efectos cada vez más visibles en nuestro entorno natural, desencadenando cambios en los ecosistemas naturales y también en la localización de los cultivos. La presión erosiva sobre la capa vegetal del suelo canario seguirá aumentando. Los acontecimientos climatológicos extraordinarios se harán más frecuentes y con ello aumentará la volatilidad de las cosechas tanto en cantidad como en calidad. Al mismo tiempo. la sociedad tomará mayor consciencia de la importancia de una economía baja en carbono. De ello también se hablará en el marketing de los productos agrarios (productos km0, etc.) y los vinos no se pueden quedar al margen de este cambio de mentalidad.
2.    Las sociedades autodenominadas “desarrolladas” –“países enriquecidos” denominados por otros– están inmersas en un proceso de polarización económica y social. Canarias también. El aumento de la desigualdad está lejos de ser simplemente un fenómeno coyuntural provocado por la reciente crisis económica y no desaparecerá con la vuelta del crecimiento económico. Cuando la pobreza laboral –ser pobre a pesar de tener trabajo– acompaña a un número creciente de hogares, los mercados de consumo se ven afectados. También el consumo tradicional de vino; su volumen se reduce y aumenta su segmentación interna.
3.    La digitalización de la vida cotidiana se abre camino a pasos a agigantados en la distribución de los bienes de consumo frecuente. Lo que empezó de forma selectiva en algunos servicios como la banca, los viajes y el cine, se amplía al resto de ámbitos del consumo masivo. Amazon repartiendo café y verduras. Son cambios que afectarán a la distribución de los vinos. Y aunque la insularidad canaria retrase y module estos efectos, los cambios llegarán y modificarán sustancialmente los comportamientos de compra y de consumo de los hogares canarios. Y probablemente no simplemente por comprar el mismo vino por otro canal, también por comprar otros vinos y no los de antes, además de comprar otros productos que no sean vinos pero que les pueden sustituir. Quedarse meramente en lo analógico es sentencia de muerte digital.


D.G.

martes, 27 de junio de 2017

El Teatro Leal se pone de largo para recibir al sector vitivinícola de Tacoronte-Acentejo


El homenaje a los impulsores de la D.O. Tacoronte-Acentejo con motivo del 25º aniversario de la misma, celebrado en la tarde noche del pasado jueves 22 de junio en el Teatro Leal en La Laguna resultó un éxito entrañable. Sin duda alguna, los siete homenajeados: Dª Lourdes Fernández, D. Marcos Guimerá, D. Antonio Castro Cordobez, D. Guillermo Graham, D. Rafael Armas, D. Adolfo González y D. José A. Flores, son dignos merecedores de ese reconocimiento, y a través, de las anécdotas vinculadas al sector que mencionaron en sus agradecimientos pusieron de manifiesto lo que es posible conseguir cuando se aúnan esfuerzos.

Lo que se celebra a lo largo de este año 2017, es un reconocimiento a un esfuerzo constante que comenzó hace mucho más de veinticinco años, con el trabajo de viticultores y bodegueros, y que culminó convirtiendo esta comarca en la primera Denominación de Origen de Vinos en Canarias, marcando un camino al resto de las Denominaciones de Origen del archipiélago.

Se han conseguido logros importantes desde esa iniciativa colectiva y transformadora del sector, con una calidad que aumenta rápidamente desde los primeros años de vida de la Denominación de Origen. Pienso, que pasados 25 años, hemos aunado vino, cultura, gastronomía, arte, paisaje, arquitectura, deporte, empleo…haciendo del vino ese vehículo que hace que otras cosas se muevan.

Ahora, el reto, es hacer que esta actividad vitivinícola merezca la atención y el gasto del consumidor.

En resumen, fue una velada para el reencuentro de muchas personas que han pasado por esta comarca vitivinícola a lo largo de estos 25 años.



Mari Paz Gil

martes, 20 de junio de 2017

Convencer a los jóvenes cerveceros. Edad, efectos generacionales y las cuatro estaciones



El pasado 31 de mayo, el periódico económico El Economista se hizo eco de unas jornadas sobre los retos del sector del vino y las recomendaciones del Estudio estratégico sobre la recuperación del consumo del vino en España, encargado por la organización Interprofesional del Vino. Destacan que entre las preocupaciones del sector debe figurar la introducción de los jóvenes al consumo del vino. Perdón, “jóvenes” ya no es el término, es “millennials” lo que se estila. Se recomienda para tal misión, nada nueva por otro lado, que los vinos sean fáciles de beber, entendiendo por ello una baja graduación alcohólica, sabor afrutado y fresco, nada adstringente y, como no, a un precio asequible. Luego se hace referencia a ejemplos de éxitos recientes en la conquista de este público objetivo, sobre la base de la imagen juvenil (tipo “Think Pink”) y los nichos estacionales (verano = fresco y ligero).

A la hora de evaluar este tipo de propuestas, conviene descomponer la correlación entre los jóvenes y el consumo en términos de efectos de edad y efectos generacionales. Los primeros reflejan los efectos que tiene la edad (biológica, social, psíquica) en el perfil de consumo; los segundos recogen las variaciones en el consumo según la pertenencia a una cohorte definida por cuándo nacieron las personas (algo que parece indicar la expresión “millennials”). La edad cambia –las personas envejecemos y con ello cambian nuestros gustos y necesidades–, pero no cambia la generación a la que pertenecemos. Si todo el comportamiento de los jóvenes se explicara por la edad, sólo habría que esperar a que cambien sus gustos a medida que avance su edad; en caso contrario, si todo se explicara por los efectos generacionales, en los conciertos de Rafael no habría jóvenes nunca.

Como era de esperar, la realidad suele ser una superposición de ambos efectos y de ahí la importancia de la iniciación al consumo y de las correspondientes medidas de promoción. No obstante, y como indica el propio concepto de “iniciación”, debe haber una prolongación posterior de maduración y aculturación hacia otros vinos más avanzados, una transición que también debe verse acompañado por los incentivos del marketing, porque posiblemente no sea automática. Vender vinos que parecen cervezas logra facturar productos derivados de la uva y no de la cebada (buena noticia para la economía del sector), pero no debería presentarse como una solución suficiente para un reto más a largo plazo: educar y convencer. Sin esto los efectos de edad no transformarán los efectos generacionales. Dicha de otra forma: no sólo son “millennials”, también son jóvenes. Y re-ocupar el nicho que antes se llamaba Mateus Rosé por un Think Pink está bien, pero lejos de ser suficiente.

D.G.