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lunes, 19 de octubre de 2015

Winter is coming


Ya está gran parte de la uva en las bodegas y los mostos están fermentando bajo la atenta mirada de los bodegueros y las bodegueras. Iniciamos un nuevo año vitivinícola que nos traerá vinos nuevos y la oportunidad de degustarlos en cuanto salgan al mercado. La calidad de la uva indica que pasaremos estas semanas esperando vinos que valdrán la pena. La vendimia ha sido larga y con grandes diferencias de fechas entre las zonas altitudinales, con la paciencia necesaria para que toda la uva pudiera alcanzar los adecuados niveles de madurez.

Son múltiples los actos que darán a conocer la nueva cosecha, pero todavía habrá que esperar al momento. Mientras llegue, queremos destacar aquí el Mes del Vino que tendrá lugar en noviembre. Como en ocasiones anteriores, la ciudad de La Laguna nos invitará a probar los vinos de Tacoronte-Acentejo, bien acompañados por los manjares de la gastronomía local. Así que hagamos un hueco en nuestras agendas para darnos un salto. A diferencia de las inclemencias del tiempo en Juego de Tronos, el invierno que se acerca es afortunadamente mucho más suave, por lo que el cambio estacional no nos impedirá disfrutar de una buena copa de vino sin frío en los huesos. Lo de las intrigas de palacio ya es otra cosa…


D.G.

lunes, 2 de febrero de 2015

¡Fábulas y leyendas en el mundo del vino!


Desde siempre se han empleado comentarios en el mundo del vino que se han convertido en referentes y se llevan de boca en boca sin parar a comprobar su veracidad. Hoy en día, algunas de éstos empiezan a estar cuestionados. “El vino tinto se toma a temperatura ambiente”, para que esta afirmación sea cierta deberíamos añadir: si el lugar de conservación reúne las condiciones propicias de frescura y se ha propiciado un buen desarrollo de la elaboración del vino. “Los vinos mejoran con el tiempo”, una frase mil veces repetida y no cierta en la mayoría de los casos ya que no todos los vinos ganan con el envejecimiento en botella. De hecho, los hay que se recomienda consumirlos en la misma añada. “Los reservas son los mejores”, el período de envejecimiento no garantiza la calidad de un vino, y diferentes tipos de producto no pueden someterse a comparaciones. Hay grandes vinos jóvenes y hay grandes vinos envejecidos, como siempre hay de todo en todas las categorías. “Los vinos más caros son los mejores”, el precio del vino está ligado a muchos factores, algunos, incluso, ajenos al propio vino: producción, variedad, proceso de elaboración, calidad, etiqueta, envase, tipo de tapón, … el marketing, el diseño específico, una vendimia compleja, …, puede encarecer el precio del un vino sin ir ligado a la calidad. “Las lágrimas del vino indican su calidad”, frase socorrida por los consumidores novatos en sus primeras apreciaciones en el recorrido del vino por la copa. Simplemente, si vemos como se forman las lágrimas al pasear nuestro vino por la copa estaremos ante un vino con un alto contenido alcohólico, independientemente de su calidad.

Mari Paz Gil


lunes, 16 de junio de 2014

Vegetales, minerales, y… a veces especiados


Para apreciar y disfrutar un vino no es necesario ser un profesional de la cata. Describir un vino no es tarea fácil, describir su gusto es tan difícil como describir una comida y resultaría casi imposible si no se tiene un vocabulario de términos para la degustación. “Catar un vino es distinguir y reconocer, según una técnica y un vocabulario preciso, sus cualidades y defectos antes del placer de beberlo”. Esta, podría ser, una de tantas definiciones de la cata.

El arte de evaluar un vino puede ser:

*         Comparativa: relacionando entre sí varios vinos.
*         A ciegas: ocultando la marca o cualquier otro dato de las etiquetas
*         Vertical: cata de un mismo vino de diferentes añadas
*         Varietal: compara solo vinos de la misma variedad de uva. 

La cata de un vino es mas un arte que una ciencia y para desarrollar sus cualidades como catador se pueden seguir una serie de recomendaciones:

*         Cate muchos vinos diferentes
*         Compare vinos que tengan un elemento común
*         Defina un método
*         Desarrolle un vocabulario
*         Empiece con la ayuda de un catador o Sommelier
*         Cate a ciegas

Como primera lección, podríamos empezar por apuntar que la cata se realiza en tres fases:

Análisis visual (el color, la transparencia, brillo, intensidad);

Análisis olfativo (frutales, florales, herbáceos, tostados y especiados, minerales, complejidad, intensidad);

Análisis gustativos (acidez, impresiones dulces, astringencia, cuerpo, equilibrio, persistencia)

Para que pueda disfrutar del arte de evaluar un vino, le invitamos a seguir catando vinos….

Enlace de interés

Mari Paz Gil


lunes, 9 de diciembre de 2013

Vinos de muchos puntos





No hay un sistema perfecto para medir la calidad de un vino. Primero, porque la calidad no sólo tiene sus bases objetivas, también conlleva juicios subjetivos. Segundo, porque las distintas dimensiones de la calidad percibida en una cata –la visual, la olfativa, el sabor– son difíciles de cuantificar, ponderar e interrelacionar entre sí. Aun así, a los consumidores nos ayuda que exista algún sistema que mida y cuantifique la calidad para informarnos de antemano sobre el producto que queremos comprar, algo que ponga la nota al vino.
Pues bien, para esto están las guías de vino y una de las más consultadas en España es la llamada Guía Peñín, de edición anual y que recientemente ha publicado su edición 2014. Contiene valoraciones de los 231 vinos elaborados por las 5 Denominaciones de Origen de la isla de Tenerife y que se presentaron voluntariamente a la correspondiente cata gratuita en mayo de 2013. La Guía convierte el resultado de las catas en una cuantificación de la calidad sobre una escala con un máximo de 100 puntos. Los vinos con más de 90 puntos se consideran de excelente calidad.
Los resultados obtenidos por los vinos de Tacoronte-Acentejo son buenos en general, pero destacan el Humboldt blanco dulce de 1997 (95 puntos), Humboldt Verdello blanco dulce 2005 y Humboldt tinto dulce 2001 (ambos con 94 puntos), Magma de Cráter tinto crianza 2008, Humboldt blanco vendimia tardía 2005 y el Infierno Blanco Vidueño dulce 1998 (estos con 93 puntos). Les siguen con 91 puntos Cráter tinto crianza 2011 y con 90 puntos Domínguez Malvasía clásico 2010 y Presas Ocampo maceración carbónica 2012.
En estas fechas navideñas, todas estas marcas de vino son sin duda excelentes recomendaciones para sorprender a propios y extraños. Pero también nos pueden servir para extraer algunas evidencias contrarias a la rumorología reinante:
1.   Nuestra materia prima sí sirve para hacer vinos que aguanten el paso del tiempo. 1997, 1998, 2001 y 2005 son años que hemos dejado atrás ya hace tiempo. Y los vinos de aquellos años obtienen puntuaciones muy elevadas. El saber hacer parece al menos tan importante como las posibilidades de una materia prima cuidosamente seleccionada.
2.   Tacoronte-Acentejo también es capaz de hacer muy buenos vinos blancos, no sólo tintos. De hecho, entre los vinos de Tacoronte-Acentejo con más de 90 puntos hay más blancos que tintos. Ahora que los blancos se vuelven a poner de moda conviene tenerlo en cuenta (y contarlo).
3.   Hay un vino joven entre los que sacan 90 o más puntos y es una maceración carbónica. Demuestra que tenemos potencial para este tipo de elaboraciones, denostado por algunos pero muy aceptado por el público general, y que también en este caso un buen enólogo es un ingrediente imprescindible. De nuevo el saber hacer

Por lo tanto, en medio del bombardeo publicitario pre-navideño de perfumes, relojes y consolas, ¿por qué no pensar en un vino selecto para disfrutarlo en compañía? Tacoronte-Acentejo tiene mucho donde elegir…


D.G.


lunes, 25 de marzo de 2013

¿¿¿Añadas???




Generalmente por la “añada” que viene señalada en la etiqueta o contraetiqueta de la botella se suele valorar la calidad de un vino, la cual nos indica el año de la recolección de la uva o vendimia. Un vino en que aparezca el año 2012, por ejemplo, significa que fue elaborado con uvas cosechadas en ese mismo año. Hay años en los que las condiciones climáticas son favorables dando como resultado muy buenas cosechas o añadas y otros en las que no. Es decisiva la climatología que imperó durante el año dado en la comarca donde se encuentra el viñedo, sobre todo en los periodos de crecimiento y maduración de la uva.

 Según el artículo 26, apartado “e” de la Ley 24/2003 de 10 de julio, de la viña y del vino,  es función del Órgano de Gestión, en nuestro caso del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo, calificar cada añada o cosecha y establecer los requisitos que deben cumplir las etiquetas de los vinos en el ámbito de sus competencias.
En las bodegas de esta Denominación de Origen sólo entra la uva que reúne la  calidad exigida por los controles marcados desde el Consejo Regulador, con la que se elaborarán los vinos del año. Es trabajo del bodeguero-enólogo conseguir -a pesar de las condiciones climáticas más o menos adversas- y mantener una línea de calidad en su producción que le permita la “fidelidad” de sus consumidores. En la calificación de las añadas de la Denominación Tacoronte-Acentejo,  se evalúa el producto final que llega al consumidor y se deja en segundo término las condiciones climáticas que pudieron influir en la calidad de la cosecha global. En el siguiente enlace se pueden consultar las calificaciones de los últimos años:
http://www.tacovin.com/dota/espanol/hist.htm
Para ello, el Consejo Regulador Tacoronte-Acentejo, a través de un comité experto formado por catadores, bodegueros, periodistas especializados y consumidores califican la añada año tras año.