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lunes, 4 de noviembre de 2013

¿Clarificas?



Los vinos una vez acabada la fermentación se presentan turbios, debido a la presencia de materias suspendidas, que irán cayendo al fondo del depósito con el tiempo. Podemos esperar que aclare por si solo, o ayudarlo mediante la adición de clarificantes, que aceleran la caída de las partículas no deseadas. Las temperaturas más bajas, el medio que lo contiene, ya sea barrica o acero, hacen que la clarificación sea más o menos rápida. Por ello, debemos decidir si clarificamos, antes de preparar el vino para el embotellado, o no. La clarificación de los vinos supone la adición del clarificante, seguida de agitación del vino para realizar una buena mezcla. En función de los elementos o sustancias que deseemos retirar y del tipo de vino, se utilizará un tipo de clarificante u otro. Entre ellos se suelen utilizar clarificantes de origen animal, mineral, marino, etc., siendo los más destacados la albúmina de huevo, gelatinas y bentonitas. Estos reaccionarán rápidamente con las sustancias, que una vez precipitadas en el fondo del depósito serán retiradas mediante un trasiego, a los 10 ó 15 días, de añadido el clarificante. Así conseguiremos como producto final, un vino más equilibrado y agradable al paladar, respetando siempre las características aromáticas y tipicidad de los vinos.




F. D.

lunes, 7 de octubre de 2013

A medias o en rama


Finalizado el mes de septiembre, ya se perciben en muchas de las bodegas adscritas a la Denominación de Origen, los aromas de los primeros vinos de la añada 2013, que saldrán al mercado; entre ellos blancos, en sus diferentes gamas, rosados y tintos. Serán catados primero en rama por bodegueros y enólogos, teniendo algunos consumidores habituales esta oportunidad poco usual, de degustar los vinos antes de su salida al mercado.

Los “vinos en rama” son vinos sin terminar, sin clarificar, antes de ser filtrados, que van directamente del depósito, ya sea barrica o acero inoxidable, a la copa. Podemos decir en este caso que estamos catando un producto de la uva, la cual proporciona lo mejor de sí misma para lograr un equilibrio en nariz y en paladar, que está aun falto de cierta elaboración o transformación.

De esta forma conoceremos los matices que adquieren los diferentes vinos a su paso por los diferentes depósitos y fases de la elaboración. Percibiremos desde los colores más intensos en tintos, complejidad en nariz, hasta el afrutado más intenso en blancos y rosados, cada vez más acentuado a medida que madura el vino.

Generalmente la finalidad del bodeguero es elaborar vinos que no resulten pesados, que sean elegantes, amables al paladar, con volumen y equilibrados. Es por ello que controlan minuciosamente la evolución de los vinos para alcanzar ese objetivo.
F. D.